La
planificación ecológica plantea directamente la organización
del desarrollo humano integrado a los ecosistemas que lo sostienen.
Tiene
poco o nada a ver con las actuaciones urbanas que son practicadas
actualmente en nuestro país. La sostenibilidad va muy por
delante del diseño de carreteras, polígonos habitacionales,
centros comerciales o parques temáticos, aunque estos sean
"naturales".
Ninguna
planificación en zonas de usos específicos es integrable
al medio ambiente, la planificación ecológica propone
modelos mucho más orgánicos, plurifuncionales y complejos,
los talleres y los centros de producción han de reintegrarse
a la ciudad, porque forman parte de la vida cotidiana, del aprendizaje,
y del control de impacto con la eliminación de la contaminación
y el ruido.
Las
comarcas naturales, determinadas por la orografia y los ecosistemas,
son las que deverian demarcar la pauta urbana, son las que determinan
la huella ecológica sostenible, y son las que el colectivo
de la población tiene capacidad de gestionar de forma consciente.
Mediante la participación democrática eficiente.
La
introducción de los padrones del paisage natural: rios, bosques
de ribera, cumbres, prados, bosques integrales, playas, deltas y
ecosistemas de ribera, etc... en los procesos de planificación,
más los espacios propios del funcionamento del ecosistema
humano: habitación, aprendizaje, producción e intercambio
de bienes y servicios, salud, espacios para la gestión de
la comunidad, etc.... comportan un tipo de planes muy diferentes
a las actuales urbanizaciones especulativas.
Las
actuaciones del movimiento de la Red Global de EcoAldeas, los ejemplos
de Curitiba, las Cartas de Alboorg, y Hannover, la Agenda21 o la Carta
de la Tierra deven hacernos reflexionar sobre los procesos de decisión
del desarrollo municipal: La participación ciudadana y la introducción
de parámetros de ecología y de sostenibilidad en la
planificación urbana son ya ineludibles.