¿ Por qué Eco-aldeas ?
 
 

por Robert Gilman

 

¿En qué momento de la historia nos encontramos?

 

Antes de entrar en ¿Por qué eco-aldeas? quisiera empezar con la cuestión de ¿En qué momento de la historia nos encontramos?." Veamos dónde nos encontramos físicamente. El cuadro adjunto abarca del 1900 al 2100. Nos encontramos donde las líneas se quiebran. Hasta ese momento, habían crecido exponencialmente y lo seguirán haciendo hasta un punto que los teóricos de sistemas y ecologistas llaman "saturación y colapso".

Cuando alguna parte de un sistema crece tanto que destruye y mina los recursos de los cuales depende, pierde su capacidad de auto-sostenimiento y se colapsa.

Este es un fenómeno muy familiar para los biólogos. No hay indicio alguno de que los humanos como especie nos libremos de este fenómeno. Esto está representado por la línea de puntos.

Lo positivo para mí está representado por la línea contínua, los cambios que podríamos hacer los humanos en el terreno físico. Puede que no sean cambios fáciles en el plano social pero sí en el físico. Son cambios en la tecnología, el consumo y la población.

Me imagino estos tres campos representados por un taburete de tres patas. Cuando me hablan de la necesidad de incidir sobre el consumo, la población o la tecnología suelo responder: ¿qué pata del taburete lo mantiene en pié?. Propongo esta metáfora para que la estudiemos.

¿Y por qué son importantes las comunidades, dados los cambios que debemos hacer en el plano físico? No hay manera de que lleguemos a una sociedad sostenible si no abordamos el diseño de nuestras comunidades. Es decisivo corregir los niveles de consumo de recursos de nuestras comunidades. Es bueno saber que aquí hay personas que están reduciendo el consumo de energía en sus comunidades, y no sólo de energía.
Sabemos cómo hacerlo técnicamente pero no lo estamos haciendo.

  Una eco-aldea es: -La escala humana-
 

 

Para saber en qué momento de la historia estamos es también importante abordar el lado social y humano. Revisando la cultura de la sostenibilidad, he descubierto tres períodos épicos y dos transiciones intermedias.

El primer período, el Tribal, ha sido el más largo. Le siguió la transición a la agricultura y las ciudades, y después vino el Imperio.

Creo que ahora nos encontramos en otra transición, tan profunda como la primera. Si nuestras vidas son a veces un poco esquizofrénicas es porque nos hallamos en medio de dos etapas. Muchas de las características de nuestras vidas hoy son las de la era en la que entramos, la Planetaria.

Sin embargo las actuales instituciones tienen su origen en los pasados 5.000 años de era Imperial. Cuando digo instituciones me refiero no sólo a los gobiernos sino también a la mitología que utilizamos y de la que estamos empapados. El crecimiento de la población y la tecnología lo que han hecho es acortar los ciclos. El karma nos vuelve con mayor rapidez.

Muchos grupos de diferente índole están dándose cuenta de que no hay beneficio personal si no es a la vez beneficio para la comunidad y el medio ambiente. Es como si nos viéramos empujados a lo que antes era más bien una cuestión moral. ¿Y qué tiene esto que ver con las comunidades y las eco-aldeas? Creo que las eco-aldeas, las comunidades sostenibles y los barrios con elevada conciencia ecológica son los asentamientos ideales para impulsar la nueva cultura. Y ésta no existe si no se comparte con otros.

Si intentamos trabajar a gran escala, la cosa se diluye en abstracciones. Sólo a escala humana podemos descubrir a los demás y a nosotros mismos. Cuando redactamos el informe sobre eco-aldeas para Gaia Trust, tuvimos que definir la eco-aldea y parece que la definición ha prendido: -"una eco-aldea es la escala humana"-, o sea, un lugar donde conoces a los demás, un asentamiento integral, no sólo una estructura de viviendas, agrícola o empresarial sino todo ello a la vez, un asentamiento donde las actividades humanas están integradas en el medio natural de manera inocua.

 

  Los Retos del futuro
 

 

Tan importante como la relación con el medio natural es que el asentamiento sea el soporte de un desarrollo humano sano, y que haya un sentido de celebración en él, como aquí en Findhorn.

Finalmente, la sostenibilidad. Es clave que: la vida de la comunidad pueda continuar indefinidamente en el futuro; de lo contrario, estaríamos hipotecando ese futuro.

Si traducimos esto al nivel práctico vemos que las eco-aldeas tienen hoy los siguientes retos: Imaginémoslos como pisos de un edificio:

  • El primer piso es el estrato físico, o sea, los sistemas biológicos: tratamiento de aguas residuales, producción de alimentos, animales, etc.
  • Luego está el entorno construído: edificios, carreteras, etc. Estos dos pisos son partes decisivas de una eco-aldea y, a veces, son las más sencillas, al menos a juzgar por la experiencia de quienes los han levantado.
  • Debajo de todo está la parte humana: el sistema económico y el gobierno.

Si éstos no están bien fusionados, los niveles superiores tampoco podrán estarlo. Sin embargo, para hacer funcionar la economía, hace falta algún tipo de hilo conductor en la comunidad, un espíritu, unos sentimientos y una cultura comunes que mantenga unidos a sus miembros cuando se aborden los temas difíciles.

Y las dificultades muchas veces vienen del hecho de tener que dar respuesta simultánea a muchas cuestiones; las relaciones se resienten mientras las necesidades de nuestros hijos son también diversas. El desafío del sistema en conjunto es lo que muchas veces colapsa a los miembros de la comunidad o los unilateraliza.
Por tanto hay que descubrir cómo conservar el equilibrio.

Las ideas que en un tiempo pensamos podrían resolver los problemas del mundo resultan hoy insuficientes. Debemos encontrar el equilibrio entre lo comunitario y lo privado, entre el presente y el futuro, entre las estructuras tangibles (los edificios) y las intangibles (el corazón, la mente y la voluntad).

A propósito de esto, una de las trampas en la que creo que caen las comunidades es el desequilibrio de estas tres partes. Para mí, se trata, de nuevo de un taburete de tres patas.

 

  ¿Por qué eco-aldeas?
 

 

Sencillamente porque creo que es el lugar que mejor nos permite entender la esencia de nuestro tiempo, que no es ni más ni menos que ser parteros de la cultura emergente. Y esto no podemos hacerlo individualmente sino con los demás y a una escala comprensible para nosotros.

Y vamos con el tercer taburete de tres patas: nuestra relación con el medio natural, con los demás respecto a los temas políticos y sociales y la relación con nosotros mismos en términos de salud, crecimiento personal y espiritualidad.

Todo ello forma parte de nuestro propio yo. Los sociólogos han trazado esta curva en forma de "s" y le han dado el nombre de "Difusión de Innovaciones". Según ésta, ¿qué estrategias necesitamos si queremos ser agentes del cambio, parteros de las innovaciones?

Las mejores estrategias son las que van cambiando a medida que avanzamos en la curva. Ocurre a menudo que se tiene una magnífica estrategia en el momento equivocado.

¿Dónde están, pues, las eco-aldeas? Creo que hasta ahora hemos estado en el terreno de la "Experimentación" y de los "Proyectos Piloto". Por experimentación entiendo lo que los apasionados e irascibles excéntricos se atraven a hacer. De esta etapa hemos aprendido mucho, pero aún queda mucho por hacer.

Por otra parte, y aunque los Proyectos Piloto deben continuar, vamos entrando en la etapa de "Construcción de la Infraestructura y de los Sistemas de Apoyo". Y no me esto refiriendo a las carreteras y las líneas eléctricas, sino a la infraestructura social y de comunicación, a la Red Global de Ecoaldeas y a esta Conferencia misma. Me dirijo a toda la gente que ha estado trabajando en eco-aldeas de una manera aislada. Si nos mantenemos en contacto podremos aprender unos de otros y entrar en la fase de "Popularización".

 

  El cámbio social
 

 

Los sociólogos han descubierto que la mejor manera de divulgar una idea es contactar con la gente que está interesada y motivada, y ayudarles a desarrollarla, ignorando a los detractores. Si lo que queremos es boicotear las innovaciones, lo mejor es reunirles a todos ellos y enzarzarles en una discusión.

Un espejismo que nos ha hecho creer la democracia es que nada cambia si primero no hay una discusión pública del tema y luego una acción gubernamental. Bueno, pues esta no es la manera como están cambiando las culturas. Los empresarios y comerciantes lo saben muy bien: primero introducen un producto en un mercado reducido, luego consolidan su consumo y de ahí pasan a extenderlo a otros mercados hasta que logra tener una gran influencia sobre el cambio social.

Una de las razones por las que las "Políticas Electorales" van un poco retrasadas en la curva es que el momento de meterse en esas políticas es cuando pueden ganar votos. No quiero decir con esto que no haya leyes que cambiar ni algunos espacios políticos en los que meterse, sino que creo más necesario dedicarse a los "Proyectos Piloto", construir la infraestructura, contactar con los que realmente están interesados en lo que estamos haciendo y esperar el momento oportuno.

Esta conferencia llega en un momento interesante. Creo que dentro de 5 años podremos decir que en esta conferencia se hicieron muchos contactos, se crearon muchas redes, se profundizó en la comprensión y surgieron una gran variedad de eventos. Aprendimos a tener un brillo especial en los ojos y al volver a ver a miembros estresados de nuestras comunidades pudimos contestarles así: -Entiendo lo que te pasa y, sin embargo, siento una gran alegría interior-; descubramos juntos la manera de arreglar el asunto- o lo que sea.

Sabemos cultivar alimentos que no nos envenenan; sabemos construir espacios para los peatones y reducir drásticamente las necesidades de transporte, incluso sabemos bailar juntos y sabemos escucharnos. Si somos capaces de transmitir esta energía al mundo es que esta conferencia ha sido el germen de algo excelente.

 

  El autor
 

 

Después de trabajar como astrofísico para la NASA hace 25 años, Robert Gilman decidió que: -las estrellas podían esperar, pero el planeta no-. Desde entonces se ha dedicado al estudio de la sostenibilidad global, a la investigación de visiones futuras y a las estrategias de cambio social positivo. Junto a Diane Gilman, es fundador del "Context Institute" y de la revista "In Context".

 

 

Contactos

 

Robert y Diane Gilman.

Context Institute.
P.O. Box 10396. Bainbridge Island, Washington 98110 EE.UU.
rgilman@ context.org
dgilman@context.org

Context Institute y In Context:
http: //www.context.org

   
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